En el moleteado (método de extrusión) se enrolla el patrón alrededor de la superficie del cilindro con una herramienta estampadora endurecida negativamente. Las superficies estampadas de este modo presentan
superficies menos rugosas, lo cual garantiza la calidad de reproducción a largo plazo. Son tridimensionales, bien definidas, y convencen por su exactitud de reproducción de casi el 100%.



